Las empresas de todo el mundo están transformando la manera en que administran sus oficinas, dejando atrás la idea de medir únicamente los metros cuadrados ocupados. El nuevo enfoque apunta a utilizar datos, inteligencia artificial y análisis de comportamiento para crear espacios más eficientes y adaptados a las nuevas formas de trabajo.
Así lo indica el Global Occupancy Planning Benchmark Report 2026, elaborado por JLL, que analiza las tendencias de ocupación corporativa a nivel internacional.
Transformación en la gestión de espacios
Este cambio de paradigma refleja una evolución significativa en la estrategia empresarial respecto a la infraestructura física. Las organizaciones reconocen que la optimización de espacios va más allá de la ocupación tradicional, incorporando análisis comportamentales y tecnología avanzada para mejorar la experiencia de trabajo y la productividad.
La adopción de estas herramientas tecnológicas permite a las empresas obtener información detallada sobre patrones de uso, preferencias de espacios y necesidades de los colaboradores, generando decisiones más informadas en la planificación y diseño de oficinas.