Este hecho se puede observar en el informe de la Contraloría sobre el Examen de Correspondencia de Bienes en el que extrañamente se adhiere, en medio del estudio de los auditores, una nota aclaratoria, herramienta inusual, ya que lo establecido es rectificar al término y no en el curso del proceso por lo que los denunciantes acusan al contralor Camilo Benítez de estar en connivencia con Santiago Peña, para acomodar las inconsistencias en su patrimonio.
Peña reconoció haber cometido errores en sus declaraciones y acercó documentaciones para cambiar números que no cuadraban. Además, reveló que tenía inmuebles que nunca los había declarado. La Contraloría acomodó todo el informe que actualmente se encuentra en el Ministerio Público. De esta manera, las omisiones son las siguientes:
Peña omitió incluir en su sexta declaración, del 2025, un bono corporativo de Cementos Concepción SAE (Cecon) por un valor de G. 250.000.000. Aclaró que se trató de un error involuntario, ya que el activo sí figuraba en su quinta declaración, de 2023, y presentó una certificación de BASA Capital para demostrar que la inversión seguía vigente en su portafolio.
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Tampoco registró en su sexta declaración saldos a su favor en el Fondo Mutuo Vista Guaraníes, administrado por BASA Capital. El presidente subsanó esto al adjuntar el reporte de sus asesores financieros que verificaba un saldo de G. 63.414.419 de su inversión.
Peña dejó constar un error millonario en su saldo de cuenta bancaria. En su quinta declaración, el presidente detalló que poseía G. 72.508.241 en una cuenta del Banco Basa, pero luego dijo que el saldo real era de apenas G. 9.997. Explicó que este error ocurrió porque un informe del propio banco identificaba ambiguamente la cuenta con la frase “en moneda USD”, lo que lo llevó a creer que el saldo estaba en dólares.
En sus declaraciones de los años 2014 y 2015, omitió declarar dos inmuebles en Villa Hayes que había adquirido en el 2000. Informó a la Contraloría que ambos bienes fueron vendidos en 2016 por G. 200.000.000.
En sus declaraciones del periodo 2014-2017, no consignó su participación accionaria por valor de G. 33.000.000 en la firma Corpus SA Peña, entonces remitió constancias para demostrar que se había desvinculado de la sociedad en el 2022.
Para justificar las variaciones en sus cuentas, aclaró que de una “cuenta por cobrar” inicial de USD 70.000 que tenía a su favor con la empresa Real Vivienda EAS, logró recuperar USD 40.000 en setiembre de 2023, y redujo así su saldo a favor.
Para justificar el porqué declaró G. 6.300.000.000 como el costo de la construcción de su casa, dijo que el contrato con Constructora Gómez Abente se pactó originalmente por USD 900.000, y que él aplicó un tipo de cambio referencial y redondeado de G. 7.000 por dólar.