La política económica actual de Paraguay enfrenta una encrucijada que podría poner en riesgo la confianza internacional si no se transparentan los verdaderos números fiscales. El economista y consultor Sergio Sapena advierte que las autoridades están realizando un maquillaje de los balances fiscales para ocultar la realidad económica del país. En una reciente entrevista, el experto señaló que es mentira que Paraguay respeta ese tope fiscal, sino que se presenta más bien como una película.
Sapena afirma que lejos del discurso oficial, el manejo fiscal real de la nación se ubica en un 4%, lo que equivale a una deuda acumulada de 2.000 millones de dólares con proveedores, municipalidades e instituciones. A pesar de esta brecha, el especialista asegura que “no se pierde el grado de inversión si es que se justifica el uso del déficit fiscal ante entidades como el Fondo Monetario Internacional y las calificadoras de riesgo”.
Para lograrlo, Sapena insiste en que hay que sincerar los números y admitir la necesidad de ampliar el margen presupuestario.
El economista señala que el Gobierno debería aprovechar la cercanía que tiene con Donald Trump y solicitarle su intermediación ante las calificadoras de riesgo y el Fondos Monetario Internacional (FMI), de manera a sincerar los números y presentar un plan de acción, de modo a no poner en riesgo el grado de inversión.
Para salir de la crisis generada por las deudas del Estado con sus proveedores, que según Sapena suman USD 2.000 millones. La recomendación del consultor es elevar el déficit al 6 por ciento para inyectar USD 1.500 millones adicionales en sectores estratégicos como educación, salud y obras públicas.
“Acá hay un mix de políticas que hay que hacer, bajar la tasa de interés, aumentar el déficit público al 6%, y salir a inyectar a la economía. Por ejemplo, USD 100 millones de dólares le dan a educación y USD 100 a salud, pero le dan USD 800 millones a los proyectos sociales, que es algo populista”, criticó.
Sergio Sapena remarcó que el objetivo primordial del Estado debe ser la expansión económica y no hacer quebrar las empresas.