Impacto económico global
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó su último informe económico donde revisa a la baja las proyecciones de crecimiento mundial para 2026. Según el documento, el crecimiento pasará del 3,4% en 2025 al 2,8% en 2026 en un escenario de perturbaciones limitadas, pero podría reducirse hasta el 2,1% si las disrupciones se prolongan hasta 2027.
El choque energético derivado del conflicto en Oriente Medio es real y grave, generando un aumento de costos e incertidumbre para hogares y empresas en todo el mundo, según señaló el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, al presentar el informe titulado "Bajo presión".
Efectos duraderos en infraestructuras
Los analistas de la OCDE advierten que los efectos económicos del conflicto probablemente se sentirán durante bastante tiempo, incluso después de su conclusión. Entre los impactos mencionados se encuentran la reparación de infraestructuras dañadas y la restauración de vías de transporte.
Las economías asiáticas resultan particularmente afectadas debido a su dependencia de importaciones desde Oriente Medio, al igual que los países en desarrollo y las naciones del Golfo. Sin embargo, el impacto se sentirá globalmente debido a las interconexiones en las cadenas de suministro mundiales y la integración de los mercados energéticos, subraya la organización con sede en París.
Proyecciones regionales
En cuanto a las principales economías, la OCDE proyecta los siguientes crecimientos para 2026 bajo un escenario de perturbaciones limitadas:
Estados Unidos: 2,0% | China: 4,5% | India: 6,3% | Zona euro: 0,8% | España: 2,2% | Alemania: 0,7% | Francia: 0,7% | Brasil: 1,6% | Argentina: 2,8% | México: 1,3%
España destaca positivamente entre las economías europeas, lo que los analistas atribuyen a sus esfuerzos por reducir la dependencia energética y diversificar sus fuentes.
Inflación y recomendaciones de política
En materia de inflación, la OCDE estima que en el grupo G20 esta progresará del 3,4% en 2025 al 4% en 2026, antes de desacelerar al 3,1% en 2027 a medida que los precios de energía y alimentos se moderen.
La organización recomienda a los países limitar en el tiempo las medidas de apoyo a hogares y empresas, evitando generalizarlas para contener su impacto en los presupuestos nacionales. Esto permitiría preservar recursos para posibles medidas de estímulo adicionales si la situación se agravara.
Diversificación energética como solución
La OCDE enfatiza la importancia de que los países reduzcan su dependencia de importaciones de hidrocarburos y diversifiquen sus fuentes de energía. Ampliar la capacidad nuclear, incluso mediante pequeños reactores modulares, puede proporcionar energía confiable y con bajas emisiones que complemente a las energías renovables, según destacó Stefano Scarpetta, economista jefe de la organización.
Esta diversificación energética se presenta como estrategia clave para enfrentar futuras crisis y aumentar la resiliencia económica de las naciones frente a disrupciones en los mercados globales de energía.