Gestión fiscal y calificación crediticia internacional
Las evaluaciones de calificación crediticia van más allá de la valoración de la capacidad de pago del Estado sobre sus deudas generadas por bonos u otros instrumentos. Analistas económicos e informes recientes señalan que el actual desafío de política fiscal es la debilidad en la administración interna de las finanzas públicas.
La persistencia de atrasos en los pagos a proveedores del sector privado, especialmente en rubros claves como la construcción pública y los insumos farmacéuticos, refleja fallas graves en el ciclo presupuestario y en la programación de caja.
Desconexión entre ejecución y desembolso
A pesar del importante desempeño económico agregado evidenciado en el crecimiento del producto interno bruto (PIB), la gestión presupuestaria presenta desconexiones entre la ejecución del gasto y el desembolso de recursos.
Los atrasos fiscales con proveedores privados, estimados por organismos internacionales y el Ministerio de Economía y Finanzas en torno al 2,1% del PIB, exponen un grave problema de gestión institucional.
Impacto en la credibilidad de la política económica
La estimación del déficit público informada por el Ministerio de Economía y Finanzas para 2025 no incorporó adecuadamente los compromisos asumidos por el sector público al adquirir bienes y servicios sin cumplir con la obligación financiera contraída. Esta omisión debilita el propósito normativo de la regla fiscal y menoscaba la credibilidad de la política económica.
La acumulación de atrasos evidencia que la programación presupuestaria no está alineada con los flujos reales de ingresos, lo que genera preocupación entre evaluadores internacionales.
Evaluación de agencias de calificación
Las agencias de calificación evalúan también la gobernanza y la capacidad institucional del Estado. Los informes advierten que si Paraguay no logra resolver el desorden fiscal e institucional, la nota crediticia sufrirá presiones a la baja o se estancará.
El avance de Paraguay hacia el grado de inversión ha sido producto de dos décadas de estabilidad macroeconómica. Sin embargo, el éxito pasado no garantiza la sostenibilidad futura. La presencia de atrasos en el pago a proveedores revela que el actual desafío de la estabilidad paraguaya es la gestión institucional del gasto público.
Medidas necesarias para fortalecer la posición crediticia
Para proteger la calificación soberana y que los beneficios del grado de inversión se traduzcan en menores tasas de interés y mayor atracción de capital productivo, el Estado paraguayo debe transparentar sus compromisos, alinear la planificación presupuestaria con los ingresos efectivos y erradicar la acumulación sistemática de deudas con el sector privado. Solo así la estabilidad macroeconómica se traducirá en una fortaleza institucional sólida y duradera.
La evaluación del Fondo Monetario Internacional también abordó el tema e incluyó recomendaciones entre las que se encuentra el adecuado registro y presentación de las deudas en las estadísticas fiscales. Para evitar que vuelvan a producirse atrasos, es necesaria una mejor alineación entre el presupuesto y la planificación financiera y de caja, además de reforzar la supervisión y los controles del gasto.
Implementación de sistemas de gestión
Esto incluye la implementación plena del Sistema Integrado de Gestión de Bienes y Servicios (SIGEBYS) del Ministerio de Economía y Finanzas y avanzar con su interoperabilidad con los sistemas de planificación y control del gasto de los distintos ministerios competentes. Es urgente que el MEF asuma con responsabilidad estos desafíos para garantizar la solidez de la posición fiscal de Paraguay.