Según el viceministro de Trabajo, César Segovia, actualmente más de 100 conceptos legales y tasas se ajustan automáticamente con cada aumento del jornal mínimo, lo que genera distorsiones en la economía. Este mecanismo eleva los costos operativos y afecta tanto la competitividad empresarial como el poder adquisitivo real de los trabajadores que ganan por encima del mínimo.
La solución propuesta durante las discusiones en la Comisión Nacional de Salario Mínimo (Conasam) ha sido desvincular estas tasas del salario mínimo y buscar una unidad de medida alternativa. Existe consenso sobre esta necesidad, aunque la implementación resulta desafiante, principalmente por la dificultad de determinar la medida más apropiada.
Este proceso busca mejorar la previsibilidad económica para las empresas y generar condiciones más estables para la planificación financiera a mediano y largo plazo.