En el contexto de las empresas familiares, existe un rol frecuentemente desapercibido que resulta fundamental para la sostenibilidad y el crecimiento organizacional.
La perspectiva de Marcelo Codas ofrece una visión integral sobre esta dinámica. Según su análisis,
"El fundador construye el patrimonio. La esposa sostiene el capital humano y emocional que hace posible ese patrimonio"
Esta afirmación destaca la complementariedad de roles en las estructuras empresariales familiares, donde la construcción de valor económico va de la mano con el mantenimiento de relaciones interpersonales sólidas, la cohesión familiar y el bienestar emocional de quienes integran la organización.
La distribución equilibrada de responsabilidades entre los miembros de la familia empresaria constituye un factor determinante para la continuidad y el éxito a largo plazo de estos emprendimientos.