En la actualidad, el mundo de los negocios también incorpora una dimensión olfativa como parte de su estrategia de imagen. Así lo señaló la especialista Teresa Orrego, quien enfatizó que la selección de la fragancia adecuada se ha convertido en un elemento diferenciador estratégico.
De acuerdo con la experta, el perfume representa una herramienta relevante dentro de la economía de la percepción, un concepto que refleja cómo las sensaciones y experiencias influyen en la formación de la imagen corporativa y empresarial.
Esta perspectiva evidencia que la construcción de identidad visual y sensorial en los negocios trasciende lo tradicional, incorporando elementos sensoriales como el olfato para fortalecer la presencia y el reconocimiento de marcas en el mercado.