La campaña de maíz atraviesa un escenario de presión sobre los márgenes de rentabilidad, caracterizado principalmente por el encarecimiento de los insumos de producción.
Lindemar Cesca, presidente de la Asociación de Productores de Soja (APS), señala que el incremento del precio del fertilizante genera un impacto directo en la ecuación financiera de los productores agrícolas.
Cambios en la producción requerida
Aunque la cotización del maíz se mantiene estable, los cambios en los costos de producción modifican significativamente la relación económica del productor. El fertilizante ha experimentado un aumento de cerca de 30% en términos interanuales.
Esta situación implica que actualmente se necesitan entre 1.500 y 1.600 kilogramos de maíz por hectárea para cubrir el mismo gasto que anteriormente demandaba entre 1.200 y 1.250 kilogramos.
Contexto del sector
Este panorama refleja los desafíos actuales que enfrenta la cadena agrícola paraguaya, donde los productores deben adaptar sus estrategias de comercialización y gestión de costos para mantener la viabilidad económica de sus operaciones.