La confianza como base de la estabilidad económica
La credibilidad sostenida en el tiempo genera confianza, uno de los activos más valiosos para un país pequeño como Paraguay. Cuando existe confianza, las familias consumen, las empresas invierten y el financiamiento resulta más accesible. Por eso, lo que vaya a pasar con la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF) es un asunto importante.
El papel de las reglas fiscales
Una regla es un compromiso que el Estado se impone a sí mismo para evitar que el gasto, el déficit o la deuda crezcan de manera insostenible. Los gobiernos suelen enfrentar presiones para aumentar el gasto público por intereses políticos y las reglas fiscales ayudan a contener esas presiones.
Más allá del límite al déficit, la regla es importante cuando se cumple sistemáticamente, puesto que brinda previsibilidad sobre la trayectoria de las cuentas públicas. Esa previsibilidad es importante porque las decisiones de consumo e inversión dependen no solo de la situación actual, sino también de las expectativas sobre las futuras acciones de política económica.
El crecimiento del gasto rígido y sus implicancias
El aumento del gasto rígido –erogaciones en salarios, intereses, jubilaciones, transferencias corrientes y sociales– de los últimos años haría difícil llegar al déficit fiscal del 1,5% del producto interno bruto (PIB) en el 2026.
La cuestión central no es el tamaño puntual del déficit, sino si el mayor déficit es temporal o duradero. Al parecer una parte importante responde a factores permanentes, asociados a mayores gastos que resultarían difíciles de reducir en el futuro. En ese escenario, la revisión de las reglas de la LRF resultaría necesaria.
Criterios técnicos para ajustes a la regla fiscal
Una eventual modificación del límite al déficit debería ser estrictamente técnica. Dicho límite depende del crecimiento económico y del costo del endeudamiento. En términos simples, cuando una economía crece más rápido que la tasa de interés de su deuda, se pueden sostener niveles moderados de déficit sin comprometer la solvencia.
La institucionalidad fiscal como eje central
En realidad, la cuestión de fondo deja de ser el déficit y pasa a ser la institucionalidad fiscal. Esto es la capacidad del Estado para respetar sus reglas y ser responsable con sus compromisos.
Recientemente, los atrasos en los pagos a proveedores del Estado encendieron una señal de alerta. Más allá del impacto financiero en la liquidez y la viabilidad de las empresas, esto ha generado dudas sobre la situación real de las cuentas públicas.
Si a ello se suma un manejo poco claro de una eventual revisión del déficit fiscal, el riesgo es que se consolide una percepción de menor transparencia y mayor discrecionalidad.
La fragilidad de la confianza institucional
Construir confianza en las instituciones toma años, pero puede perderse rápidamente cuando surgen dudas sobre las cifras o el cumplimiento de las reglas.
Para las calificadoras de riesgo, la credibilidad puede ser tan importante como el número del déficit. Una percepción de menor disciplina probablemente no implique una pérdida inmediata del grado de inversión, pero sí podría traducirse en revisiones negativas de las perspectivas o en una evaluación institucional menos favorable.
Por eso, si las circunstancias llevan a una revisión de la LRF, sería importante que la confianza no se pierda en el camino.