De acuerdo con el análisis presentado, la situación inflacionaria en Paraguay se mantiene estable, con un incremento de precios de 2,4%, lo que refleja un comportamiento moderado en el nivel general de precios de la economía.
A pesar de este escenario favorable en términos de inflación, los analistas advierten sobre un factor externo que comienza a generar preocupación: el aumento del petróleo en los mercados internacionales. Este incremento en el precio del crudo se proyecta como el principal riesgo para el poder adquisitivo de las familias paraguayas durante los próximos períodos.
El encarecimiento del petróleo a nivel global puede trasladarse a diversos segmentos de la economía doméstica, afectando desde los combustibles hasta los costos de transporte y producción, lo que eventualmente podría reflejarse en un aumento de los precios de bienes y servicios.