Evolución genética en la ganadería nacional
La ganadería paraguaya atraviesa una etapa de transformación impulsada por la incorporación creciente de tecnologías reproductivas avanzadas, como la fertilización in vitro, la transferencia de embriones y la inseminación artificial a tiempo fijo. Estas herramientas permiten acelerar la multiplicación de animales con características superiores y mejorar el desempeño de los rodeos.
Ignacio Llano, director del Centro Genético Las Talas y presidente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Brahman (APCB), explica que existe una importante inversión destinada a combinar genética de alta calidad, tanto nacional como internacional, para obtener animales que respondan a determinadas características productivas. "Se hace como una ingeniería de lo mejor con lo mejor, de las mejores madres con los mejores padres", señala al referirse a este proceso de selección que permite avanzar con mayor rapidez hacia los objetivos que busca el productor.
Eficiencia productiva como desafío central
El especialista considera que el desafío no pasa únicamente por incorporar mejora genética, sino también por elevar la eficiencia productiva de los establecimientos. En ese sentido, enfatiza la necesidad de lograr una mayor producción de carne por superficie. "En los campos, la eficiencia de producir más kilos de carne por hectárea constituye uno de los principales aspectos que todavía se puede mejorar, lo que requiere mayores inversiones y una planificación adecuada", sostiene.
Necesidad de un rumbo definido
Otro aspecto fundamental destacado por Llano es la necesidad de establecer un rumbo definido para la producción ganadera nacional. Considera esencial que exista un mensaje claro sobre qué tipo de animal y de carne busca producir Paraguay, de manera que la selección genética pueda orientarse hacia ese objetivo específico. "Falta un norte de qué es lo que nosotros estamos buscando como país", afirma, al remarcar que productores e industria necesitan estar alineados.
Esta definición también debe alcanzar a toda la cadena de valor, mediante un sistema que permita al productor conocer qué características demanda la industria y cómo serán remuneradas. De esta manera, la combinación de genética, eficiencia productiva y una mayor articulación entre los distintos actores de la cadena aparece como uno de los desafíos estratégicos para fortalecer la competitividad de la carne paraguaya en los mercados internacionales.