Descenso de la actividad industrial
La faena bovina en los frigoríficos de exportación registró una nueva contracción en el mes de setiembre, profundizando la retracción de la actividad industrial, según informó la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec).
De acuerdo con el Tablero de Faena de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), durante el noveno mes del año se procesaron 123.308 cabezas, lo que representa una disminución del 18% frente a agosto, equivalente a 27.863 animales menos.
La actividad acumula dos meses consecutivos de descenso desde el máximo registrado en julio, cuando se faenaron 190.839 cabezas.
Utilización de infraestructura
La menor disponibilidad de animales se refleja directamente en el uso de la infraestructura industrial. En setiembre, la utilización de la capacidad instalada descendió al 36%, uno de los registros más bajos del año.
En el acumulado de enero a setiembre de 2026, la faena llegó a 1.363.697 cabezas, una reducción del 21% en comparación con el mismo periodo de 2025. En términos absolutos, se procesaron 372.147 animales menos, mientras que la utilización promedio de la capacidad industrial se ubicó en apenas el 46%.
Estructura de mercado
En cuanto a la participación de las empresas en la faena acumulada, Minerva concentra el 40% del total, mientras que las cooperativas Chortitzer y Fernheim representan el 10% cada una.
Desafíos para el sector
Los indicadores reflejan los desafíos que enfrenta el sector para mantener el ritmo de procesamiento y aprovechar la capacidad instalada, en un contexto marcado por la necesidad de fortalecer la oferta de ganado para la industria frigorífica exportadora.
Desde la Appec, la evolución de los indicadores vuelve a poner en el centro del debate la sostenibilidad de la producción ganadera y el abastecimiento de hacienda.
La recuperación del hato bovino nacional requiere condiciones que incentiven la inversión, la retención de vientres y el crecimiento de la producción primaria. Estos factores resultan fundamentales para garantizar una oferta suficiente de animales a mediano y largo plazo, sostener la competitividad de la cadena cárnica paraguaya y responder a las exigencias de los mercados internacionales.