La recuperación de la cosecha de soja ya se traduce en un fuerte crecimiento de las exportaciones, y el maíz promete sostener ese impulso en el segundo semestre. Una mayor producción significa más movimiento logístico, un mayor ingreso de divisas y mejores perspectivas para la economía.
La imagen de los silos repletos volvió a instalarse en el campo paraguayo y, con ella, también regresó el dinamismo de las exportaciones agrícolas. Tras una campaña que superó las expectativas de producción, la soja volvió a posicionarse como el gran motor del comercio exterior, mientras que el maíz se perfila para tomar la posta durante el segundo semestre.
El crecimiento del 51% en las exportaciones de soja refleja la recuperación del sector agrícola nacional y genera expectativas positivas para el desempeño económico de los próximos meses. Esta dinámica de incremento en los volúmenes exportables contribuye a fortalecer las cuentas externas del país.