El tratado comercial entre la Unión Europea y el Mercosur abre perspectivas para el sector sojero paraguayo, permitiendo acceder a nuevos mercados internacionales de gran relevancia económica.
Según Santiago Bertoni, asesor de la Unión Gremial Paraguaya (UGP), más allá de la apertura comercial, el país enfrenta un desafío central: demostrar mediante respaldo científico los estándares y métodos de producción utilizados. Esta evidencia resulta fundamental para consolidar la confianza de los socios comerciales europeos.
El especialista enfatiza que la oportunidad no se limita únicamente a la exportación de materia prima. Convertir la producción sojera en mayor industrialización y generación de empleos representa el siguiente paso estratégico para maximizar el aprovechamiento de este acuerdo comercial.
De este modo, la competitividad paraguaya en el mercado europeo dependerá tanto de la capacidad productiva como de la demostración transparente de sus procesos y del desarrollo de cadenas de valor agregado que beneficien a la economía nacional.