El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) continúa siendo un aliado estratégico de Paraguay en la financiación de proyectos de infraestructura y desarrollo. En ese contexto, el organismo multilateral plantea mecanismos específicos para sostener el ritmo de inversiones mientras se mantiene la disciplina fiscal.
Para Alonso Chaverri-Suárez, representante del BID en Paraguay, la disciplina fiscal y la inversión en infraestructura no constituyen objetivos contrapuestos. "El desafío no es únicamente invertir más, sino invertir de manera más eficiente; priorizar proyectos de alto impacto, fortalecer la planificación plurianual, mejorar la coordinación entre presupuesto, contratación y ejecución y asegurar recursos para mantenimiento", señaló el funcionario.
Mecanismos de financiamiento
El representante del organismo multilateral mencionó alternativas como la cooperación multilateral, las concesiones, las asociaciones público-privadas (APP), los instrumentos de garantía y los recursos del mercado de capitales. Explicó que bajo mecanismos adecuados de participación, las empresas pueden asumir riesgos de construcción y sobrecostos, además de aportar capital, financiamiento, innovación y capacidad de gestión.
Indicó que el Grupo BID puede acompañar esta combinación mediante el trabajo del BID con el sector público, de BID Invest con empresas e inversionistas y de BID Lab con soluciones innovadoras.
Asociaciones público-privadas y mercado de capitales
Chaverri-Suárez reconoció avances en las asociaciones público-privadas en Paraguay, aunque identificó desafíos relacionados con los extensos tiempos de preparación y la necesidad de contar con proyectos técnicamente maduros. Señaló asimismo que se requiere contar con contratos equilibrados, reglas previsibles, una adecuada distribución de riesgos y capacidad pública para estructurar, licitar y supervisar compromisos de largo plazo.
Agregó que otro desafío consiste en expandir la aplicación de las APP hacia sectores de infraestructura distintos de las carreteras, con esquemas adaptados a cada actividad. "También es importante generar espacios permanentes de diálogo entre el Estado, las empresas, el sistema financiero y los organismos multilaterales", expresó.
Respecto al mercado de capitales paraguayo, el funcionario destacó su potencial para financiar en moneda local a instituciones financieras y empresas en marcha. Como referencia, señaló que BID Invest realizó 10 emisiones en guaraníes desde 2018, por un total de G. 1,2 billones, equivalentes aproximadamente a USD 200 millones, mediante las cuales canalizó ahorro interno hacia inversiones productivas.
Perspectiva de largo plazo
"El Grupo BID quiere seguir siendo el puente entre el sector público, las empresas y los inversionistas para que Paraguay pueda financiar más infraestructura sin abandonar la responsabilidad fiscal ni el objetivo fundamental de mejorar la vida de su gente", concluyó Chaverri-Suárez.
En este contexto, se proyecta que el déficit fiscal cierre el presente ejercicio con una cifra de alrededor de USD 3,2 %, mientras que para 2027 se estima un número superior, llegando hasta 3,9 %, retornando al tope legal del 1,5 % del PIB en 2028, de acuerdo a las proyecciones del Ministerio de Economía y Finanzas. Esta situación concentra la atención en optimizar el margen disponible para la inversión pública, fundamental para mantener la senda del desarrollo.